Hoy
vamos a continuar con el baseado de las minis, concretamente con la
decoración. Siempre se dice que un pintado excelente queda ensombrecido
por una mala peana, y como tampoco soy muy buen pintor, voy a esmerarme
lo más posible en las peanas para compensarlo ;OP
El método que he empleado es el habitual en esta escala:
2.Dejamos que la cola endurezca un poco, por lo menos unos dos minutos, hasta que no se quede pegada al dedo al tocarla.
3.Comenzamos
a espolvorear la gravilla sobre toda la peana. Es conveniente empezar
con el material de mayor grosor y terminar por el más fino. Yo uso la
tierra de GW…y aquí se me tirarán los grognards al cuello, ¿Por qué
pagar por piedras? Pues simplemente porque viene cribada con el tamaño
justo y la proporción justa de gruesos/finos. En otras ocasiones he
usado arena de playa, que es demasiado gruesa y uniforme y arena de
terrario (para lagartos y demás). Ésta es igual de regular pero muuuuy
fina.
Al gusto de cada uno.
4.Dejamos
secar unos minutos la gravilla en la peana y pasamos el dedo por el
borde de la peana para eliminar la gravilla que sobresalga. Hay gente
que no hace esto y que de hecho le gusta. Lo dicho, al gusto.
5.Añadir
matojos y demás flora. Para esto hay soluciones comerciales, pero nunca
las he usado. Lo mejor es coger un “bolo de alga peluda” de la playa y
despelocharlo. Se toma una hebra, del tamaño que queramos. Recortamos la
base para que quede pareja y la pegamos sobre una gota de cola en la
peana. En este momento no me preocupo más que de que quede tiesa. Cuando
se seque ya podremos retocarla.
6.Podemos
aderezar las peanas con restos de otro tipo. En este caso he empleado
ramitas de “matojillos” del descampado de al lado de mi casa, o bien
albahaca, tomillo y orégano como hojas secas.
También
he usado unas piedrecillas compradas en los chinos que ya vienen
imprimadas en un botecillo, de esos para rellenar floreros. Es algo
barato y te ahorra pasar una tarde buscando chinitas en el campo. En el
caso de las piedras, tenemos que hacer caso a nuestoros amigos los
Japos, que de amontonar piedras saben mucho. Vamos, colocarlas de tres
en tres: una grande y dos pequeñas. Parece una chorrada pero no lo es.
7.Dejamos
secar toda la noche antes de tocar de nuevo las peanas. Ahora toca
recortar los matojos con unas tijeras, darles forma etc.
8. Si por alguna razón alguna peana se hubiera combado, es el momento de lijar la base hasta dejarla plana.
9.Imprimación.
Yo uso imprimación gris de Vallejo, aunque las de GW son excelentes. Me
gusta mucho lo vivos que quedan los colores con imprimación blanca,
pero es realmente un coñazo eviatr que quedan partes sin pintar donde no
llegas. Si es en negro esas partes no se notan (filosofía de “si no
llego con el pincel es que no se ve”). El gris nos da algo intermedio…y
bueno, es el bote que tengo en casa :o)
Después
de todos estos pasos, que no han durado más de dos horas para unas 22
miniaturas, tenemos los dos squads listos para comenzar el pintado. Hay
gente que ya emplea las minis así para jugar, y la verdad es que no
quedan demasiado mal.
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